Martes 18 Diciembre 2018

Niveles de alerta

De acuerdo con el Arto. 3. Definiciones Básicas del Capítulo I de la Ley 337 del
SINAPRED; los Conceptos de Alerta son:

1. Alerta Verde: Es la que se declara una vez identificada y localizada la pre- sencia de un fenómeno natural o provocado, y que por su peligrosidad puede afectar o no en todo o en parte del territorio nacional y de la cual deben tener conocimiento las Instituciones del Sistema Nacional para la Prevención, Miti- gación y Atención de Desastres y el público en general. Esta alerta debe ser anunciada de manera pública por la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres a partir de las primeras informaciones del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, de confor- midad a lo establecido en su Ley Orgánica.

2. Alerta Amarilla: Es la que se declara a partir del momento en que se evalúa el fenómeno identificado y que éste presente tendencia a su crecimiento de forma peligrosa para todo o una parte del territorio nacional. La declaratoria de esta alerta implica que las instituciones y los órganos encargados de operar en la Respuesta deben definir y establecer las responsabilidades y funciones de todos los organismos, sean éstos públicos o privados, en las diferentes fases; así como la integración de los esfuerzos públicos y privados requeridos en la materia y el uso oportuno y eficiente de todos los recursos requeridos para tal fin.

3. Alerta Roja: Es la que se determina cuando se produce un fenómeno de for- ma súbita y que de forma intempestiva causa impacto en parte o en todo el te- rritorio nacional y de inmediato se deben determinar las medidas de búsqueda, salvamento y rescate de la población afectada, activación de los albergues, asistencia médica, evaluación de daños y la determinación de necesidades y la aplicación de los planes de asistencia, independientemente de la magnitud del desastre, así como las demás medidas que resultasen necesarias para la preservación de la vida de los ciudadanos y del resguardo de los bienes de éstos y del Estado.

Pudiera ahora describirse de manera general de la siguiente manera:


Alerta verde:
Se declarará de carácter preventiva, cuando se tenga la presencia de un fe- nómeno que por su evolución, comportamiento y características se percibe, dentro de un nivel de probabilidad, con grado de amenaza previa, de la cual pueden considerarse ciertas medidas de protección predeterminadas y espe- cíficas que aseguren una condición cautelosa y de vigilancia por la probable y cercana ocurrencia de un evento adverso.

Se requiere entonces de la orientación e información al personal sobre la pre- sencia o posibilidad de presentación de un fenómeno natural o provocado, a través de la cadena de mando establecida en las Comisiones de Trabajo Sectoriales.

 

Alerta Amarilla:
Se declarará cuando se mantiene el desarrollo de una amenaza, en la cual se encuentre incrementada en un 70% la probabilidad de afectación por el even- to, logrando mayor grado de certeza del peligro que pueda existir o si sobre el territorio nacional ya existiesen daños medios a la infraestructura por causa del evento mayor esperado, teniendo la posibilidad de producir serios daños hasta lograr que se necesite la participación de los grupos de búsqueda y rescate y la asistencia médica y alimentaria a albergados tal como lo debe de estipular el plan.

Se requiere entonces de la concentración, instrucción y disposición de per- sonal operativo que ejecutará acciones de respuesta ante la presencia de un fenómeno, según la definición y distribución de las funciones y misiones pre- viamente determinada en el respectivo Plan de Respuesta.

Alerta Roja:
Se activará cuando la magnitud generalizada del evento ha logrado impactar de manera severa hasta producir una situación de desastre, debiéndose aplicar la atención de acuerdo al Plan de Contingencia, disponiendo en un momento dado de todos los recursos que el Estado necesite para dar seguridad y salva- guardar a la población que se encuentre afectada o en situación de riesgo.

Se requiere entonces de la aplicación e implementación del Plan de Respues- ta, mediante la movilización del personal a las zonas afectadas, y ejecución de las acciones operativas encaminadas a preservar la vida, la seguridad ciuda- dana, los bienes de las instituciones del Estado y empresas privadas.